« Nuevo trailer de ‘Seven Pounds’, ¿Qué planeas, Smith? | Portada | ‘The Danish Girl’, ¿Nicole Kidman, transexual casada con Charlize Theron? »
Los niños de Huang Shi (2008)
David Cárdenas (YB) | 9 de Noviembre de 2008 |
Me dijeron mis acompañantes: ‘Repósala, repósala, a ver lo que dices en la crÃtica’, consejo salvacollejas de dos féminas a las que esta pelÃcula les encantó.
Pues la verdad, a riesgo de que renuncien a ir conmigo otra vez al cine, diré que la he reposado bien, porque la và el dÃa de su estreno y a fecha de hoy casi la tenÃa olvidada, pero nada, sigo en mis trece.
‘Los niños de Huang Shi’ me dejó el mismo poso en la memoria y en el corazón que una entrega de cualquier telenovela milcapitular de medio pelo. Considero que la palabra ‘drama’ con mayúsculas deberÃa haber ido pegada como una lapa a este filme, porque su escenario y el momento histórico, la invasión japonesa de China de 1938, lo pedÃan a gritos. Sin embargo, muy poquitos minutos del metraje tuvieron para mà ’sangre’, y no lo digo en sentido literal.
Más aún si se trata de una historia real, dato que por sà solo suele activar el chip de la sensibilidad de cualquier devorador/a de pañuelillos de celulosa de usar y tirar.
No sé si conoceréis la figura de George Hogg (confieso que yo no hasta que và la cinta) pero su labor humanitaria en este mundo, localizada en el citado paÃs asiático y concretamente en un lugar llamado Huang Shi, fue tan encomiable que no dudo de la utilidad de este producto cinematográfico, dirigido por Roger Spottiswoode: Hogg, de origen inglés y recién licenciado en Oxford, que sufrió en sus carnes las consecuencias de aquella guerra tras estar a punto de ser ejecutado por infiltrarse en territorio ocupado de Nanjing y tomar unas fotografÃas de la terrible matanza de doscientos chinos, hombres y mujeres disparados e incinerados por los soldados japoneses, se recuperó en un colegio abandonado e infestado de ratas con sesenta niños que se encontraban al cuidado de una anciana.
George convirtió el orfanato en un hogar, reconstruyendo el colegio, organizando una vida escolar para educar al rebelde grupo, consiguiendo dinero para comida, sembrando huertos, y evitando que los militares nacionalistas los reclutaran para luchar en el frente contra el ejército japonés.
Pero por lo que más se le recuerda fue por la travesÃa que hizo con los niños, ante al avance japonés, hacia el oeste del paÃs, recorriendo unos 970 kilómetros, por parajes inhóspitos, con carros tirados a mano y por mulas, con provisiones para varios dÃas, y salvando las inclemencias del pleno y duro invierno, con el objetivo de llevarlos a un lugar seguro en una aldea en la zona del desierto de Gobi. Allà murió de tetanos, por una fatal herida, quedando ‘huérfanos’ de nuevo estos niños pero dejándoles una vida mucho mejor de la que tenÃan cuando los conoció. Hoy tiene un monumento en Shandan en su memoria por ser un héroe.
Esta historia, que con sólo ser leÃda emociona, ha sido trasladada para mà por Roger Spottiswoode con una falta de emoción, ya no sólo visual sino narrativa, desoladora. Puede que el guión de Jane Hawksley y James MacManus no haya sido lo suficientemente poderoso para sacar petróleo en forma de congoja y lágrimas, pero me decanto más porque este director tiene tan mimetizadas las reglas del telefilme, por su larga trayectoria en la pequeña pantalla, que no ha sido capaz de desprenderse de ellas. Eso es lo que me ha parecido ‘Los niños de Huang Shi’, un telefilme de media tarde con buenas intenciones pero soso y mÃnimamente pasional.
Estamos de acuerdo que Hogg no era un superhombre, no era un machito yanqui de los que estamos acostumbrados a ver en miles de largometrajes épicos, era un delicado hombre corriente universitario que se encuentra sin querer con aquel panorama chino; ni tampoco la forma en la que la población china soportaba el dolor de una guerra, de forma casi sumisa, es la misma que la manera en la que respondÃa al terror cualquier otra etnia masacrada bélicamente de más fuerte raza. Supuestamente es lo que se refleja en la gran pantalla al ver esta cinta, con lo que es de suponer que por ello se han evitado grandes efectos visuales, pero es que no son necesarios demasiados artificios de cámara para llegar a la ‘patata’ del espectador con un drama.
Por otra parte, su previsibilidad, artificialidad, convencionalismos y topicazos le hacen pocos favores y le privan del impacto que deberÃa haber tenido y que para un servidor no tiene.
Es una cinta muy normal, se puede ver, y con la mediocridad cinematográfica de hoy en dÃa podrÃa colar, pero a mà no me ha llegado. El epÃlogo, pura imitación de ‘La Lista de Schindler’, causa interés por ser un testimonio real de los auténticos niños de Huang Shi, pero su factura sigue siendo de producto menor.
El reparto elegido tampoco la saca de esa normalidad indestacable. El que tiene más peso, el que encarna a nuestro protagonista, Jonathan Rhys-Meyers, es un modelazo ideal, cuya imagen venderá colonias a tituplén por 20 segundos escasos de anuncio sin texto en pantalla pequeña, pero esta vez es un limitado transmisor de sentimientos en pantalla grande.
Salvo dos o tres escenas en las que la tensión interpretativa que muestra le hace visiblemente vulnerable y fÃsicamente desprotegido, haciendo que sus venas se parezcan a rotuladores del bingo de los gordos, el resto de fotogramas que están a su servicio no me hicieron ser cómplice testigo de lo que ocurrÃa. ParecÃa que cumplÃa el trámite.
A Radha Mitchell, parte femenina importante de la trama, cuyo personaje es apoyo vital de Hogg, le ha hecho falta el empaque de otras atrices para sobresalir. Y, por supuesto la complicidad con Rhys-Meyers, que yo la he notado bajo mÃnimos.
Chow Yun Fat y Michelle Yeoh están casi de paso, asà que poco transmiten, salvo que tienen aureola de estrellas hollywoodienses y eso siempre rellena.
En definitiva, y resumiendo mucho, para mà a esta pelÃcula le ha faltado alma, por eso me resulta olvidable. No sé si con todo lo dicho querrán venir conmigo al cine otra vez las susodichas féminas. Voy a probar a ver.
- VÃa póster | Index-DVD.com
Secciones: CrÃticas | Portada |
Etiquetas: Chow-Yun-Fat, Ed-Harris, Jonathan-Rhys-Meyers, Los-niños-de-Huang-Shi, Michelle-Yeoh, Radha-Mitchell
3 comentarios a 'Los niños de Huang Shi (2008)'
Danos tu opinión estrictamente sobre el tema de este post. Te rogamos que no utilices un lenguaje ofensivo o de provocación respecto al resto de comentaristas ni dejes comentarios irrespetuosos contra los foreros o los autores del blog. En caso contrario, nos reservamos el derecho de admisión y la posibilidad de moderar o eliminar el comentario, e incluso de aplicar el sistema de baneo con el infractor de estas normas. Incluye el enlace que te parezca importante en relación a este post, siempre que no se trate de promoción o publicidad descarada, copiando y pegando la dirección de internet correspondiente en el cuadro de mensaje.
Advertencia: se eliminarán del foro igualmente los comentarios realizados mediante suplantación de nombres y duplicidad de identidades.















Domingo 9 de Noviembre de 2008 a las 8:37
Solo ver el poster y sabes a lo que te enfrentas, el tipico poster de pillar fotogramas del film y plas plas plas.
Domingo 9 de Noviembre de 2008 a las 19:17
Hombre, el poster no sera la repanocha, pero sinceramente, creo q es lo de menos (y q yo sepa eso no son fotogramas, sino mas bien fotos de promocion de los personajes, algo comun en algunos poster). Tengo ganas de ver esta pelicula, aunq se q me va a decpcionar. Pero viendo tu critica me esperare a verla en dvd
Lunes 10 de Noviembre de 2008 a las 10:13
Yo tb pretendÃa verla, xo sabiendo ya de q va … pues esperaremos a verla en casa, un domingo lluvioso con la mantita en el sofá, q si no nos gusta … siempre podemos cambiar al partido del plus, je, je.